Muchos humedales son lugares de destino turístico de primer orden; algunos de los más notables están protegidos como parques nacionales, bienes del Patrimonio Mundial, sitios Ramsar o reservas de biosfera. Muchos humedales generan ingresos apreciables en los planos local y nacional.
Millones de personas practican actividades recreativas como la pesca, la caza, la vela, etc., y gastan miles de millones de dólares en ellas.
Los humedales son lugares ideales para involucrar al público en general y a los alumnos de escuelas primarias en particular en experiencias de aprendizaje prácticas en un clima eminentemente recreativo, para elevar la conciencia respecto de las cuestiones ambientales.
La belleza natural, así como la diversidad de la vida animal y vegetal de muchos humedales hacen que sean lugares de destino turístico ideales. Muchos de los sitios más notables están protegidos como parques nacionales o bienes del Patrimonio Mundial y son capaces de generar ingresos apreciables por concepto de turismo y usos recreativos. En algunos países estos ingresos representan un componente importante de la economía nacional.
Los países del Caribe dependen de sus playas y arrecifes para atraer a millones de visitantes al año; su industria turística se valoró en 8.900 millones de dólares EE.UU. en 1990, equivalentes a la mitad de su PNB (producto nacional bruto). En Australia, en el Parque Marino de la Gran Barrera de Arrecifes se registraron 1,6 millones de días/ visitante en 1997, valorados en más de 540 millones de dólares EE.UU., en tanto que en el más remoto Parque Nacional de Kakadu se ingresan 800.000 dólares EE.UU. al año por concepto de entradas de visitantes. En el Parque Nacional de Bonaire en las Antillas Neerlandesas, los buceadores pagan una entrada de 10 dólares cada año, que sufraga los gastos de funcionamiento del parque, y se estima que sus demás gastos aportan un total de 30 millones de dólares EE.UU. por año a la economía de las islas. Análogamente, una pequeña área marina protegida en las Islas Caimán atrae a 168.000 buceadores por año, que gastan unos 53 millones de dólares EE.UU. El turismo genera por lo menos 800 millones de dólares EE.UU. al año en la zona de humedales de los Cayos de la Florida.
La pesca recreativa en aguas dulces depende enteramente de humedales. En los EE.UU. se ha estimado que la mitad de las capturas en aguas marinas están asociadas también a humedales. La pesca recreativa puede generar ingresos apreciables: en los EE.UU. más de 45 millones de personas practican esta actividad y gastan un total de 24.000 millones de dólares anuales en esta afición.
Salta a la vista que hay toda una serie de actividades recreativas asociadas a humedales que generan ingresos en los planos local y nacional, como la navegación deportiva y otros deportes acuáticos, la caza, la observación de especies silvestres e incluso el arte y la literatura. Por ejemplo, los nenúfares de Monet han inspirado a millones de artistas. Más de 60 millones de personas observan aves migratorias y 3,2 millones cazan patos y ánsares en América del Norte (Canadá, EE.UU. y México); en conjunto generan actividades económicas valoradas en 20.000 millones de dólares EE.UU. por año.
Hay varios humedales de gran valor recreativo a los que no se puede asignar un valor monetario fácilmente porque los visitantes los utilizan sin hacer desembolsos directos. Unos investigadores que aplicaron técnicas económicas para determinar cómo el público "valora" la zona de humedales de los Norfolk Broads en el Reino Unido estimaron que su valor recreativo para los usuarios ascendía a 32,5 millones de dólares EE.UU. por año para las personas asentadas cerca de los Broads y a 12,9 millones por año para quienes vivían más lejos.
El valor educativo de los humedales no es una función "recreativa" en sentido estricto, pero está estrechamente relacionada con ella: en todo el mundo hay muchos centros y programas de educación sobre los humedales en cuyo marco el público en general y alumnos de escuelas primarias en particular participan en actividades prácticas en los humedales locales; estas actividades trascienden las fronteras entre la educación y la recreación. Waterwatch Australia es un programa de base comunitaria con 50.000 voluntarios divididos en 1.800 grupos de todo el país que vigilan la calidad del agua de los ríos locales. Empleando equipo sencillo pero eficaz de monitoreo del agua el público en general y alumnos de escuelas primarias pueden comprender mejor conceptos ambientales mediante actividades prácticas y al mismo tiempo contribuir apreciablemente a la conservación de la cuenca hidrográfica local. Se prevé que 350.000 visitantes acudan anualmente a un nuevo complejo de humedales de 40 hectáreas situado en el corazón de Londres. El complejo, creado a partir de una serie de embalses, comprende 30 lagos, pantanos, paseos construidos con tablas, observatorios y senderos, así como un centro de exposiciones en el que se educará al público respecto de las funciones y los valores de los ecosistemas de humedales, cuestiones concernientes a la biodiversidad y otros asuntos ambientales en un medio eminentemente recreativo.
Para más información, contactar: Oficina de la Convención de Ramsar, Rue Mauverney 28, CH-1196 Gland, Suiza (Tel: +41 22 999 0170, Fax: +41 22 999 0169, E-mail ramsar@ramsar.org ). http://www.ramsar.org/values_recreation_s.htm